En Puente Genil hay nombres que sobreviven al paso del tiempo porque no solo identifican una calle o un edificio, sino porque representan una manera de entender la vida. Adriana Morales es uno de esos nombres. Durante décadas, su figura permaneció casi en silencio, escondida entre las páginas menos contadas de la historia local. Sin embargo, cada vez que una mujer pontanesa levanta una empresa, dirige un equipo, sostiene un negocio familiar o encuentra la fuerza para reinventarse sin renunciar a cuidar de los suyos, algo de Adriana vuelve a caminar por las calles del municipio.
No es casual que el Foro de Mujeres Emprendedoras que organiza la delegación de Igualdad del Ayuntamiento lleve su nombre. La tercera edición del Foro “Adriana Morales”, celebrada este jueves en el Mercado de Abastos del Paseo del Romeral, ha vuelto a convertir ese legado en presente. Doce mujeres han pasado ya por esta iniciativa desde que comenzó, doce historias diferentes atravesadas por un mismo hilo: el esfuerzo silencioso, la vocación y la valentía de abrir camino donde antes parecía no haberlo.
Adriana Morales lo hizo hace más de un siglo. En una época en la que una mujer soltera debía justificar cada uno de sus pasos ante la mirada social, ella decidió buscar independencia económica. Primero abrió una pequeña tienda de alimentación en la calle Aguilar. Después amplió horizontes: decoración, textil, calzado. Nunca se conformó. Como las mujeres que este jueves compartieron sus experiencias, Adriana entendió pronto que emprender no era únicamente ganar dinero; era conquistar un espacio propio en el mundo.
Aquella inquietud la llevó aún más lejos. Compró un local en la calle que hoy lleva su nombre y fundó la empresa de dulce de membrillo Nuestra Señora de las Mercedes, integrada exclusivamente por mujeres de la localidad y alrededores. Sin discursos grandilocuentes, Adriana ya estaba haciendo algo revolucionario: ofrecer autonomía económica femenina en una sociedad que apenas contemplaba esa posibilidad.
Más de cien años después, las voces de Gema Jiménez Cosano, Lidia González Morillo, María José Cabello Espuny o Eva Castilla Tejero parecían dialogar con aquella pionera desde otro tiempo. Todas diferentes. Todas unidas por la misma necesidad de demostrar que el talento femenino no necesita permiso para existir.
El foro, conducido por la periodista Virginia Requena, huyó del tono rígido institucional para convertirse en una conversación cercana, espontánea y profundamente humana. Las empresarias hablaron de éxitos, sí, pero también de cansancio, de miedo, de conciliación imposible y de aprendizaje constante. Hablaron de hijos, de agendas interminables, de jornadas que no terminan nunca y de cómo la organización, el deporte, la meditación o pequeños espacios de calma se convierten en auténticos salvavidas emocionales.
Y en esas confesiones apareció otro de los grandes cambios que está dejando este foro en la localidad: poner rostro femenino a sectores donde durante años solo imaginábamos hombres. Industria, reciclaje, logística, moda, innovación, comunicación o diseño ya no son únicamente espacios masculinos en el imaginario colectivo pontanés. Estas mujeres están transformando la dirección empresarial aportando otras formas de liderazgo, quizás más horizontales, más empáticas y más conectadas con los cuidados.
La concejala de Igualdad, Asunción César, resumió el sentido de esta iniciativa al explicar que el objetivo es “dar visibilidad al liderazgo femenino y al talento que tenemos en Puente Genil”. Pero lo que ocurre en este foro va más allá de la visibilidad. Aquí no solo se muestran empresas; se legitiman trayectorias. Se rompe la vieja costumbre de considerar excepcional lo que debería ser natural.
También el alcalde, Sergio Velasco, expresó su intención de seguir impulsando formatos cercanos y microespacios para continuar descubriendo a mujeres de la localidad que lideran empresas y proyectos incluso fuera de Puente Genil. “Orgulloso del talento femenino”, afirmó el regidor, consciente de que estas historias están ayudando a redefinir la identidad económica y social del municipio.
Las participantes coincidieron además en señalar que uno de los motivos por los que mantienen sus negocios en Puente Genil es precisamente la centralidad estratégica de la localidad, además de las ayudas recibidas en algunos casos a través de TRADE. Pero quizá la verdadera razón sea otra más difícil de medir, el arraigo. La convicción de que se puede crecer profesionalmente sin abandonar el lugar del que una procede.
Hay algo profundamente simbólico en que este foro lleve el nombre de Adriana Morales. Porque ella también creyó en eso. Creyó en generar riqueza desde su pueblo y para su pueblo. Parte de sus beneficios empresariales los destinó a colaborar con obras sociales impulsadas por el Hospital Municipal o el Asilo de Nuestra Señora de los Desamparados. Entendió que prosperar solo tiene sentido cuando el bienestar alcanza también a los demás.
Su historia, sin embargo, tuvo un final trágico. Adriana fue torturada y asesinada durante la Guerra Civil española. Su muerte prematura representa la barbarie absurda que tantas vidas valiosas truncó en aquel tiempo oscuro. Pero quizá por eso su memoria resulta hoy todavía más poderosa. Porque frente a la destrucción, ella simboliza la creación. Frente al odio, el trabajo. Frente al silencio impuesto a tantas mujeres de su generación, la determinación de dejar huella.
Continúa en cada empresaria que se reinventa para adaptarse a las nuevas tecnologías y a un mercado global. Continúa en cada madre que sostiene una reunión después de recoger a sus hijos del colegio. Continúa en cada mujer que decide emprender aunque todavía tenga que demostrar el doble para ser reconocida.
Quizá el verdadero éxito del Foro “Adriana Morales” no esté únicamente en reunir a mujeres emprendedoras una vez al año. Tal vez su mayor logro sea otro mucho más profundo: recordarle a Puente Genil que el talento femenino siempre estuvo ahí, aunque durante demasiado tiempo nadie se detuviera a mirarlo.


























































