Más de 4.500 personas mayores de la provincia de Córdoba participan cada año en los programas que Cruz Roja desarrolla para fomentar la autonomía personal, combatir la soledad no deseada y promover un envejecimiento saludable.
Esta labor se extiende a 56 municipios de la provincia gracias al compromiso del voluntariado de la entidad y al trabajo desarrollado desde sus doce asambleas locales y comarcales, ubicadas en Lucena, Palma del Río, Priego de Córdoba, Baena, Puente Genil, Montilla, Rute, Pozoblanco, Hinojosa del Duque, Villanueva de Córdoba, Valle del Guadiato y la capital.
Con motivo del Día Internacional de las Personas Mayores, que se conmemora mañana 1 de octubre, Cruz Roja quiere poner en valor la contribución de las personas mayores a la sociedad y reivindicar la necesidad de seguir avanzando -los 365 días del año- en la protección de sus derechos, especialmente en un contexto marcado por el envejecimiento de la población y los desafíos demográficos que afrontan numerosas zonas rurales de la provincia.
«El envejecimiento forma parte de la vida y debemos garantizar que las personas puedan seguir disfrutando de sus derechos, participando en la comunidad y tomando decisiones a cualquier edad», explica María Torralbo, responsable provincial del programa de Personas Mayores de la institución humanitaria en Córdoba. «La soledad no deseada, el aislamiento social, la brecha digital, el edadismo, el maltrato o la sobrecarga en los cuidados continúan siendo algunos de los principales desafíos que afectan a muchas personas mayores».
La intervención de Cruz Roja se fundamenta en un modelo que favorece la permanencia de las personas mayores en sus hogares y comunidades el mayor tiempo posible. Para ello, la organización promueve la participación comunitaria, fortalece las redes de apoyo, fomenta el buen trato, impulsa la autonomía personal y desarrolla iniciativas dirigidas a prevenir la institucionalización no deseada.
Para dar respuesta a estas realidades, Cruz Roja desarrolla proyectos como ‘Atención integral a personas mayores’ y ‘Cerca de mí’, orientados a reducir la soledad no deseada y reforzar los vínculos sociales mediante acompañamientos, seguimiento telefónico, actividades grupales y acciones de participación comunitaria. Asimismo, iniciativas como ‘VIDA: VÍnculos De Apoyo’ y ‘Promoción del buen trato y protección frente al maltrato’ contribuyen a sensibilizar a la ciudadanía, fortalecer las redes vecinales y promover una cultura de respeto hacia las personas mayores.
La organización presta además una atención específica a las personas cuidadoras no profesionales, la mayoría de ellas mujeres, a través de programas de apoyo como el de ‘Atención integral a personas cuidadoras’, que persigue mejorar tanto el cuidado que prestan a sus familiares como su propio bienestar físico y emocional.























































