





Puente Genil vuelve a abrir esta noche las puertas de uno de los capítulos más singulares de su patrimonio cultural y religioso: el de sus Corporaciones Bíblicas. Las Jornadas de Puertas Abiertas ofrecen la posibilidad de adentrarse en unos espacios que, durante buena parte del año, permanecen vinculados a la vida interna de estas corporaciones y que ahora se convierten en escenario para mostrar al visitante una tradición profundamente arraigada en la identidad pontanesa.
La programación ha incluido una visita al camarín de Nuestro Padre Jesús Nazareno, uno de los espacios de mayor valor devocional de la Semana Santa pontanesa, para contemplar de cerca el entorno en el que recibe culto el titular de la Cofradía de Nuestro Padre Jesús Nazareno y aproximarse a la dimensión artística, histórica y religiosa que rodea a una de las imágenes más veneradas de la localidad.
A lo largo del recorrido, los visitantes tanto esta noche como mañana sábado en horario de tarde, podrán conocer las distintas Corporaciones Bíblicas que han abierto al público han sido el Clan de Quehat, las Hijas de Salfad, el Desprecio de Herodes, el Viejo Pelícano, las Postrimerías del Hombre y Enemigos del Alma, los Samaritanos y las Cien Luces.
La apertura de estas puertas supone, por tanto, una invitación a mirar la Semana Santa desde dentro. A conocer los lugares donde se conserva buena parte de la memoria colectiva de las corporaciones, pero también a comprender el componente social y humano de una tradición que forma parte inseparable de la historia reciente de Puente Genil.
Ambiente manantero en las Jornadas de Puertas Abiertas

El acto inaugural ha contado con la presencia del presidente de la Agrupación de Cofradías, Antonio Maiz, del alcalde de Puente Genil, Sergio Velasco, y de la diputada provincial Tatiana Pozo, que han acompañado al inicio de unas jornadas concebidas para acercar este patrimonio a vecinos y visitantes. Y donde se han escuchado los sones autóctonos de pasodobles a cargo de los músicos de Los Ataos.
Las Jornadas de Puertas Abiertas vuelven así a poner el foco sobre una de las manifestaciones más características de la cultura pontanesa: un universo de personajes bíblicos, casas-cuartel, imágenes, patrimonio y convivencia que adquiere su máxima expresión durante la Cuaresma y la Semana Santa, pero cuya esencia permanece activa durante todo el año.
Esta noche, las puertas se abren. Y tras ellas aparece una Puente Genil menos visible para quien contempla únicamente sus procesiones: la de las corporaciones, sus historias, sus espacios y una tradición transmitida de generación en generación que constituye uno de los rasgos más reconocibles de la identidad local.




























































