Los alcaldes de los municipios situados en el eje de la carretera A-318 están tratando de consensuar la celebración de una reunión con altos responsables de la Consejería de Fomento de la Junta de Andalucía para determinar la adopción de medidas urgentes que permitan reducir al alta siniestralidad que presenta esta vía de comunicación en el tramo entre Estepa y Lucena, que es el que más densidad de vehículos registra y donde el goteo de accidentes, algunos de ellos con víctimas mortales, es constante en los últimos años.
El alcalde de Puente Genil, Sergio Velasco, ya anunció ayer durante el Pleno de la Corporación Municipal que en esa reunión se ha pedido la presencia del director general de Carreteras así como del viceconsejero de Fomento, puesto que “tenemos que apretar ante la situación de inseguridad que tiene la carretera”. Para Velasco este es un tema común “porque ha habido accidentes en todos nuestros términos municipales”. El regidor recordó que una de las soluciones propuestas pasa por establecer un cruce a distinto nivel en la Ribera Baja, “y nosotros también apostamos por habilitar un carril de vehículos lentos hacia la Cooperativa Olivarera La Pontanense”. El alcalde valoró las actuaciones de mejora en la zona de Casatejada, en Lucena, destacó el proyecto para la mejora de la glorieta de la Cañada de la Plata, y anunció que en breve se instalará un radar bidireccional en las cercanías del cruce de la Ribera Baja, algo que ya cuenta con la autorización de la DGT.
Por otra parte, ayer también el Pleno del Ayuntamiento de Lucena aprobó por unanimidad la reivindicación de la construcción «urgente» del tramo hacia Puente Genil de la Autovía del Olivar. En la moción aprobada se aludía a la «peligrosidad» de la carretera A-318, aludiendo a las seis víctimas mortales registradas desde 2024, dos de ellas concentradas en solo tres días, a comienzos de este mes. En la última década, esta carretera ha segado la vida de más de diez personas.




















































