La Pontificia y Real Cofradía de Nuestra Señora de la Purísima Concepción ha llevado a cabo una importante actuación de de los canales y tejados, así como la reposición de unas 200 tejas partidas o desplazadas, empleando piezas de terracota cocida de características estéticas y antigüedad similares a las existentes, con el propósito de respetar la imagen y las particularidades constructivas del edificio.
Asimismo, se ha procedido a la eliminación de la vegetación que había arraigado en diferentes puntos de las cubiertas, incluyendo dos higueras de consiconservación y mantenimiento en el Santuario de la Patrona de Puente Genil, con una inversión total de 4.661,81 euros, sufragada íntegramente por la propia Hermandad.
Los trabajos, desarrollados principalmente durante los meses de julio y agosto, han permitido intervenir de manera exhaustiva en distintas zonas de las cubiertas del histórico templo, especialmente en aquellos puntos de difícil acceso que, pese a las labores periódicas de mantenimiento, no habían sido objeto de una actuación de esta envergadura desde la importante reforma acometida en 1991.
La intervención ha respondido fundamentalmente a la necesidad de corregir problemas de filtraciones de agua y prevenir nuevos deterioros en el inmueble, ocasionados por la acumulación de vegetación, residuos y excrementos de aves en los canales de evacuación de las cubiertas. Estas circunstancias habían dificultado el correcto desagüe de las aguas pluviales, provocando humedades en el interior del Santuario e incluso desprendimientos puntuales de algunos revestimientos de su bóveda.

Entre las actuaciones realizadas destaca la limpieza integral derable tamaño que habían crecido en el tejado lateral izquierdo y en la azotea del pórtico principal, cuyas raíces podían comprometer la conservación de estas estructuras.
Mejoras en la seguridad y protección frente a las aves
Uno de los aspectos más relevantes de la intervención ha sido la instalación de un sistema permanente de seguridad mediante líneas de vida, dispuesto a lo largo del perímetro de las cubiertas. Esta infraestructura permitirá que los operarios puedan realizar futuras tareas de inspección, limpieza y mantenimiento utilizando los correspondientes sistemas de anclaje y protección, facilitando así la conservación periódica del edificio en condiciones adecuadas de seguridad.
Paralelamente, se han adoptado medidas para evitar la entrada y anidamiento de palomas en determinadas dependencias del Santuario. En concreto, se ha instalado una malla metálica de protección en el interior del cuerpo de campanas, así como una puerta de malla en el acceso superior de la escalera de la torre, con el objetivo de impedir el paso de aves hacia el interior de la bóveda y la cúpula.

Las labores se han completado con la limpieza de las cubiertas de la sacristía y de los patios interiores, incluyendo el despeje de sumideros y rejillas para favorecer la correcta evacuación de las aguas de lluvia.
Un compromiso permanente con la conservación del patrimonio
Aunque la Cofradía mantiene de forma habitual labores de vigilancia, limpieza y mantenimiento del Santuario, esta intervención ha supuesto un esfuerzo extraordinario, tanto por su alcance como por la complejidad de los trabajos desarrollados en determinadas zonas del edificio.

























































