La tradición de visitar el cementerio vuelve a reunir este domingo a numerosas familias pontanesas en el camposanto municipal de La Purísima, donde, a lo largo de la jornada, vecinos de distintas edades se acercan para recordar a sus seres queridos.
Desde primeras horas, el recinto registra el habitual trasiego de personas que acuden a depositar flores, adecentar las lápidas y dedicar unos momentos de recogimiento a quienes ya no están. Una tradición muy arraigada que se mantiene generación tras generación y que también lleva hasta el cementerio a numerosos pontanenses residentes fuera de la localidad, que aprovechan esta fecha para regresar y visitar a sus familiares fallecidos.
El recorrido por los distintos patios del camposanto deja estampas de familias reunidas frente a las sepulturas, tanto en la zona más antigua como en las ampliaciones más recientes. Cada una de ellas guarda una historia, un recuerdo y el nombre de personas que siguen muy presentes en la memoria de sus allegados.





































































