La mañana se ha llenado de emoción y esperanza para la Hermandad de Santa Ana de la aldea del Palomar , la Hermandad de las Angustias de Puente Genil, que procesiona cada Viernes Santo, al verse agraciadas con la Pedrea del Sorteo.Así como las Cofradías de la Santa Cena y Nuestra Señora del Amor y la de Nuestro Padre Jesús en su Oración en el Huerto. La cofradía del Santísimo Cristo de la Misericordia y en la corporación bíblica el Arca de Noé.
Un premio modesto en cifras, pero enorme en significado, que llega como un soplo de alegría y unión para ambas corporaciones.
La Pedrea, uno de los premios más democráticos y queridos del sorteo, reparte 1.000 euros a la serie —100 euros por décimo— a aquellos números cuyas cinco cifras van siendo extraídas una a una por los niños y niñas de San Ildefonso, a lo largo de la mañana. Un goteo de números que, en esta ocasión, ha terminado tocando el corazón de dos hermandades profundamente arraigadas a sus pueblos y a sus tradiciones.
En el Palomar, la noticia ha corrido de boca en boca entre hermanos y vecinos, celebrando que este pequeño empujón servirá para afrontar gastos, o simplemente para reforzar el ánimo de una hermandad que vive de la fe y del esfuerzo colectivo. En Puente Genil, la alegría ha sido igualmente sentida: la Hermandad de las Angustias recibe este premio como un gesto de fortuna que acompaña su caminar hacia una nueva Semana Santa.






















































