La iglesia de Santiago el Mayor de Puente Genil ha acogido hoy la bendición de la nueva imagen de Nuestra Señora del Socorro, una talla que llega al templo como un regalo de su párroco, don Antonio Budia , con motivo de la celebración de sus 25 años de sacerdocio.
La imagen ha sido realizada por el escultor Jesús Richarte, siguiendo los cánones de la imaginería de estilo barroco. La nueva Dolorosa, que ya se encuentra expuesta al culto en el templo de Santiago el Mayor, nace con una singular vocación: convertirse en una imagen vinculada a todos los vecinos del barrio de Miragenil, sin quedar ligada a una cofradía o hermandad.
Para esta jornada de bendición, Nuestra Señora del Socorro ha lucido la saya y uno de los dos mantos de salida de Nuestra Señora de los Dolores de Lucena, un conjunto que ha contribuido a realzar la solemnidad y la belleza de la nueva talla en su presentación ante los fieles.
Uno de los aspectos más significativos de esta iniciativa es precisamente la intención de su promotor. Don Antonio Budia no pretende que Nuestra Señora del Socorro dé lugar a la creación de una cofradía o hermandad, sino que sea una imagen de todos los vecinos de Miragenil y, por extensión, de Puente Genil, abierta a la devoción popular y al encuentro de los fieles en torno a la parroquia.
El sacerdote quiere además garantizar que esta voluntad se mantenga en el futuro y, según ha manifestado, así quedará recogido en su testamento, de manera que la imagen permanezca vinculada al templo y al conjunto de los vecinos del barrio.
La bendición de Nuestra Señora del Socorro supone, por tanto, la incorporación de una nueva representación mariana al patrimonio devocional de Santiago el Mayor, pero también la materialización de un gesto personal de don Antonio Budia con motivo de una fecha especialmente significativa en su trayectoria sacerdotal.
La nueva imagen queda desde hoy al culto en la iglesia de Santiago el Mayor, donde los fieles podrán acercarse a venerarla y donde, con el paso del tiempo, está llamada a formar parte de la vida religiosa y sentimental del barrio de Miragenil.





















































