La tarde del Martes Santo en Puente Genil quedó marcada por la solemne salida procesional del Vía Crucis con el Cristo del Silencio, en una estación de penitencia que volvió a reunir a numerosos fieles en torno a una de las imágenes más sobrecogedoras de la Semana Santa pontanesa.
La cofradía, encabezada por su Hermano Mayor, Jesús Lavado López, realizó su recorrido en un ambiente de recogimiento y profundo respeto, acompañado por el característico silencio que define este acto penitencial.
Entre las principales novedades de este año destacó el estreno de una nueva cruz de guía, acompañada por seis faroles con vara portados por hermanos de la corporación. Dos de estos faroles escoltaron la cruz de guía al frente del cortejo, mientras que los otros cuatro acompañaron al Cristo del Silencio, aportando mayor realce y solemnidad al conjunto procesional.
Asimismo, la cofradía incorporó un nuevo grupo de luz bajo la denominación “Los Clavos de Cristo”, formado por jóvenes que este año se sumaron a la hermandad como segundo grupo. Su participación fue especialmente significativa, reflejando el compromiso de las nuevas generaciones con la tradición y el futuro de la cofradía.
De este modo, el Vía Crucis del Martes Santo volvió a consolidarse como uno de los momentos más íntimos y emotivos de la Semana Santa de Puente Genil, aunando tradición, fe y renovación.





















































