Injusta derrota del Salerm Puente Genil en tierras extremeñas ante el Don Benito, en un partido marcado por la lamentable actuación del colegiado ceuti Jiménez Villalba, que anuló dos goles legales al equipo pontanés en momentos claves del encuentro. Los pontanenses pelearon lo indecible hasta el final, pero esta vez al equipo no le dejaron puntuar.
Desde el inicio los jugadores se adaptaron bien al maltrecho césped del feudo local con ambición y ganas de buscar la portería local. Con las ausencias por sanción de Polaco y Pepelu, y la baja de última hora de Salva Vegas tras haber sido padre, Migue García retocó su once inicial dando entrada a jugadores menos habituales. Asi, Adrian Virtudes protagonizó el primer disparo en el munuto cuatro, aunque poco después Alan Araiza tuvo el gol en un mano a mano ante el meta. Juan Maria también lo probó pasado el cuarto de hora, pero el Don Benito, en su primera llegada con peligro, se adelantó por medio de Emma.
Con el 1-0 en contra, el Salerm se estiró y Rafita niveló el encuentro, aunque su gol fue injustamente anulado por el colegiado, circunstancia que desató las protestas de los visitantes, algo a lo que se añadió, prácticamente de seguido, el segundo tanto local obra de Gorka Santamaria, algo que decantó notablemente la balanza del lado local antes del descanso.
Tras el paso por los vestuarios, Cellou y Pajuelo sustituyeron a Manu Viana y Talarn, respectivamente, tratando de dar más verticalidad al equipo, pero las contras de los extremeños eran muy peligrosas. Con el paso de los minutos, el césped se volvió más impracticable, desenvolviendose mejor en ese escenario el equipo local con la ventaja favorable, aunque el Salerm no se rindió. En el minuto 71, Loren Bianco acortó distancias, aunque de nuevo, inexplicamente, el arbitro anuló el gol de manera injusta, ante la incredulidad de los jugadores pontanenses.
Pero una vez más, el equipo se rehizo y a falta de un cuarto de hora, Topo marcaba un 2-1 que daba esperanzas a los de Puente Genil. El equipo siguió apretando en el tramo final, pero a la contra Abel Sánchez anotó el 3-1 que parecia definitivo, porque en el añadido, un golazo de espuela de Lalo Hernández volvía a estrechar un marcador que ya no se movió más.
Al final enfado tremendo del conjunto pontanés en un partido en el que el equipo mereció más, con cuatro goles legales marcados, aunque el árbitro sólo dio validez a dos de ellos.


























































